El verano pasado nos dejó Warren Bennis a la edad de 89 años. El “padre” del Liderazgo y del Management, inspiró a muchos (Tom Peters por ejemplo) y también a mí cuando leí algunos de sus libros y comencé a seguir su historia vital. La historia de un Líder real que, antes de ingresar en la Universidad (en el Antioch College) se alista en infantería con 19 años y desembarca en Francia en 1944 con el grado de subteniente a cargo de una compañía. Participa en el frente del Bulge y es condecorado con dos medallas al valor en combate: La Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura, Un relato interesante de su experiencia militar y lo que influyó en su contribución posterior al estudio del Liderazgo lo podemos encontrar en el primer capítulo de su último libro Still Surprised, titulado The Crucible of War (el crisol de la guerra).

Su formación en el moderno y liberal Antioch College (equivalente a nuestra Residencia de Estudiantes) que por entonces presidía Douglas McGregor (Teoría X-Y) que fué su mentor y con el que se trasladó tres años mas tarde al MIT le llevó a conocer a Peter Drucker, Abraham Maslow, Kurt Lewin, Gordon  Allport; y a debatir con economistas de la talla de Paul Samuelson o Roberto Modigliani. Años después, en 1961 fruto de sus investigaciones la revista Harvard Business Review publicó su famoso artículo “Una Teoría revisionista del Liderazgo” donde defiende que los líderes con carácter democrático y humanista son mejores para afrontar los retos y complejidades de los entornos empresariales.

Me agradó mucho, pero no me sorprendió que, cuando leí las memorias del profesor Bennis sobre su etapa militar, las comparara con lo que podemos haber visto y sentido en la famosa serie producida por Spielberg y Tom Hanks Band of Brothers o en la película Salvad al soldado Ryan que protagoniza el propio Tom Hanks. Así lo imaginaba yo hace más de 12 años al  ver dichas películas y así lo manifestaba en mis clases sobre Liderazgo y Competencias Directivas en la Escuela de Negocios de la Universidad Antonio de Nebrija. El profesor lo corroboró años más tarde en su libro Still Surprised. Quizá es que nacimos los dos un 8 de marzo.

Una de sus últimas entrevistas de presentación de sus memorias la podemos ver aquí pero animo a todos a visitar su web y seguir sus enseñanzas. Merecen la pena.